Tal como habíamos declarado los trabajadores de Sánchez Brea, desde el primer minuto del día 21 de Octubre, comenzó la huelga y con ella la realización de piquetes informativos a la entrada de las instalaciones de Sánchez Brea en Mercamadrid. Durante toda la noche se estuvo pendiente de que la huelga se llevaba a cabo y que el empresario no tratara de impedirla de manera ilegal.
A las 6:30 de la mañana el resto de trabajadores en huelga se unió a los que ya se encontraban realizando piquetes informativos. Megáfono y pancarta en mano los trabajadores fuimos informando a todas las personas que nos encontrábamos a nuestro paso de los motivos de la huelga. Los compañeros se fueron animando, todos querían denunciar las injusticias de las que venimos siendo víctimas, y ahora tenían una oportunidad.
La sensación con la que los trabajadores salimos de allí fue con la sensación de que la gente entendía y justificaba la huelga y el alboroto causado. En más de un caso observamos que la gente no se sorprendía cuando se le informaba de quien era el personaje que estaba cometiendo estos abusos. Se llegaron incluso a oír comentarios del tipo: “…¿Sánchez Brea? ¡menudo ese!..”.
La huelga fue llevada a cabo casi por el 100% de la plantilla y sabemos que esto “ha hecho daño” al empresario. Los pocos trabajadores de Sánchez Brea, entre los cuales se encuentran familiares del empresario, que continuaron con su actividad se vieron desbordados por las protestas. Deben estar acostumbrados a trabajadores sumisos y esclavos que obedecen sin rechistar, incluso cuando no cobran, y esto les superaba.
De momento hemos conseguido que el empresario haya manifestado su interés por sentarse a negociar. No somos tontos y no nos volverá a engañar con falsas promesas. La huelga continuará hasta que la situación que sufrimos se solucione y la solución no es prometer sino cumplir.
Estamos unidos, tenemos claros nuestros objetivos y no pararemos hasta conseguirlos.




Salud y Libertad

